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Revista Escardar nro. 16
Revista Escardar
14.02.2008
Esa pequeña escalera es parecida a la iniciativa LEADER que gestionan nuestros Grupos de Desarrollo Rural (GDRs). Una pequeña porción del caudal de ayudas que existen en nuestra región, en España o en la UE destinadas a la promoción empresarial y que bien gestionadas dan a los habitantes de las comarcas en los que se desarrollan la seguridad y fiabilidad de ser unos dineros que se habilitan desde la propia sociedad que los recibe, convirtiéndose así en el mejor exponente de lo que se ha venido a llamar la nueva Gobernanza.
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La foto de la portada es una pared de piedra, rural, de las de siempre, de esas que tienen argamasa a la vista, con aspecto recio, de las que trasmiten fortaleza dando a entender que, tras ese muro, uno está seguro de las inclemencias climáticas y de los asaltos del devenir los tiempos. Y apoyada en ella una escalera artesanal, de madera, mejor dicho de troncos de madera, como si hubieran sido arrancados del árbol para esa misión; sostener a quien la use, alzar hacia las alturas a su propietario. Es una escalera pequeña de sólo cuatro escalones, pero apoyada en la pared da seguridad, es de esas que uno puede usar sin temor de partirse la crisma, para subir por ella hasta esa ventana que se intuye en el ángulo superior izquierdo.
Esa pequeña escalera es parecida a la iniciativa LEADER que gestionan nuestros Grupos de Desarrollo Rural (GDRs). Una pequeña porción del caudal de ayudas que existen en nuestra región, en España o en la UE destinadas a la promoción empresarial y que bien gestionadas dan a los habitantes de las comarcas en los que se desarrollan la seguridad y fiabilidad de ser unos dineros que se habilitan desde la propia sociedad que los recibe, convirtiéndose así en el mejor exponente de lo que se ha venido a llamar la nueva Gobernanza. Si a esto sumamos que los fondos que gestionan los GDRs se están convirtiendo en las ayudas públicas que generan empleo a un menor coste, nos encontramos que una vez más los territorios rurales y especialmente los habitantes que los pueblan saben, mejor que nadie, sacar partido a las herramientas de reactivación económica de que disponen.
Hay un nuevo programa en marcha, una época diferente a las anteriores en cuanto a los escenarios en los que se va a desarrollar, marcados todos por una sola palabra; crisis. Y es ahí, en ese escenario de crisis, donde una vez más los equipos directivos y técnicos de los GDRs de nuestra región encuentran el mayor desafío. Nadie duda ya a esta alturas del buen hacer de los Grupos, ahora el reto es saber elegir la diversificación, encontrar a los emprendedores, solventar la reticencia de las entidades bancarias y poder diseminar en nuestro territorio una amplia red de de pymes y micropymes que sitúen a nuestro territorio rural en los parámetros necesarios para ser competitivos y ofertar una mejor calidad de vida a quienes viven en la zona rural asturiana.
No va a ser una tarea fácil pero sí ilusionante y a ello quiere contribuir esta modesta publicación, que reaparece nuevamente en este periodo LEADER que nuestros GDRS acaban de iniciar.
Esperamos poder servir de correa transmisora entre quienes trabajan por el Desarrollo de los Territorios rurales y quienes miran con ojos positivos a esas zonas. Intentaremos plasmar ideas y realidades que sirvan de ejemplo y acicate para generar entre todos ilusión entre los emprendedores que estén dispuestos a apostar por el medio rural asturiano. Las ayudas están en marcha, las oficinas de los 11 Grupos abiertas de par en par, ya se han concedido ayudas y una vez más lo rural, lo nuestro, ha de demostrar que con pequeñas escaleras de madera se pueden construir territorios fuertes llenos de proyectos e ilusiones.
Esa pequeña escalera es parecida a la iniciativa LEADER que gestionan nuestros Grupos de Desarrollo Rural (GDRs). Una pequeña porción del caudal de ayudas que existen en nuestra región, en España o en la UE destinadas a la promoción empresarial y que bien gestionadas dan a los habitantes de las comarcas en los que se desarrollan la seguridad y fiabilidad de ser unos dineros que se habilitan desde la propia sociedad que los recibe, convirtiéndose así en el mejor exponente de lo que se ha venido a llamar la nueva Gobernanza. Si a esto sumamos que los fondos que gestionan los GDRs se están convirtiendo en las ayudas públicas que generan empleo a un menor coste, nos encontramos que una vez más los territorios rurales y especialmente los habitantes que los pueblan saben, mejor que nadie, sacar partido a las herramientas de reactivación económica de que disponen.
Hay un nuevo programa en marcha, una época diferente a las anteriores en cuanto a los escenarios en los que se va a desarrollar, marcados todos por una sola palabra; crisis. Y es ahí, en ese escenario de crisis, donde una vez más los equipos directivos y técnicos de los GDRs de nuestra región encuentran el mayor desafío. Nadie duda ya a esta alturas del buen hacer de los Grupos, ahora el reto es saber elegir la diversificación, encontrar a los emprendedores, solventar la reticencia de las entidades bancarias y poder diseminar en nuestro territorio una amplia red de de pymes y micropymes que sitúen a nuestro territorio rural en los parámetros necesarios para ser competitivos y ofertar una mejor calidad de vida a quienes viven en la zona rural asturiana.
No va a ser una tarea fácil pero sí ilusionante y a ello quiere contribuir esta modesta publicación, que reaparece nuevamente en este periodo LEADER que nuestros GDRS acaban de iniciar.
Esperamos poder servir de correa transmisora entre quienes trabajan por el Desarrollo de los Territorios rurales y quienes miran con ojos positivos a esas zonas. Intentaremos plasmar ideas y realidades que sirvan de ejemplo y acicate para generar entre todos ilusión entre los emprendedores que estén dispuestos a apostar por el medio rural asturiano. Las ayudas están en marcha, las oficinas de los 11 Grupos abiertas de par en par, ya se han concedido ayudas y una vez más lo rural, lo nuestro, ha de demostrar que con pequeñas escaleras de madera se pueden construir territorios fuertes llenos de proyectos e ilusiones.


